
ENGLISH VERSION
On the 2nd August of this year, in a drastic turn of events, the Bolivian government announced that all of the schools across the nation would remain closed for this academic year due to the pandemic. These events, in line with scholarly disruptions and closures across the globe, draw attention to the fact that we are not only undergoing a health crisis at this moment, but we are also experiencing an education crisis. Crucial moments in children’s formative learning years have been clouded by inconsistent online teaching, ambiguity and confusion as teachers, institutes and governments struggle to come up with solutions for their students. Access to the internet and technology to attend virtual lessons is a privilege that many Bolivian students do not have, for example. Every child in the world deserves to have an education, to have an equal chance at learning and opportunity.
This health crisis has highlighted some of society’s ugliest and most deep-rooted fissures and has shown how far we are from achieving educational equality. While a curriculum-based education is essential and solutions must be found to accommodate students as soon as possible, we too, feel the urgency and the need to address the education crisis. We are here to somehow fill a void and provide an alternative form of fulfilment for those of us who feel disheartened by the state of education. Our temporary solution to the learning crisis is inspiration.
What inspires you in your daily life? A good book, a motivational song, a powerful film, artwork, technology or humanity? Role models that we look up to inspire us with their stories of success, resilience, bravery and defiance. These people not only allow us to feel inspired by their actions, but make us act on that inspiration to create and contribute to society in the same way they have. Inspiration is cyclical in its nature: it unites us all in a never-ending chain of finding and emanating inspiration. Although some of these role models may not be educators in the traditional sense, they still provide us with valuable life lessons and an alternative source of education that goes beyond the national curriculum.
We are dedicating our 109th issue of the Bolivian Express to inspiring stories told by Bolivians. Within these (now digital) pages, you can look forward to reading about teachers, technological innovators, musicians, athletes, activists and intellectuals. While students across the world are finding ways to overcome the challenges presented by the ongoing education crisis, these storytellers have set an example by defying all odds and soaring over the obstacles that were placed in front of them. Racism, homophobia, sexism, discrimination and disability have not stopped them from achieving their goals, which makes them role models in their own right. If you are looking for inspiration and hope during these unprecedented times, you have come to the right place.
Editorial Continues...
Cogito ergo sum
Acknowledge the moment inspiration strikes and patiently let nature take its course.
When the philosopher Aristotle announced that the Earth was round, I imagine the panicked voices of people as they ran around chaotically upon hearing this news. A moment of surprise caused mass hysteria because people could not fathom an idea that was so different to their preconceptions, it would be difficult to reprogram it in their brains. People had become so complacent with their worldviews that they no longer questioned them. So, in a moment of inspiration, a philosopher's internal voice introduced a new phase in human existence. Something in the air felt different and people started changing the way they thought.
These written thoughts are all rooted in inspiration and one has to ask oneself: how is it that figures such as Nikola Tesla and Pablo Picasso were able to change history and write a fundamental chapter in our lives?
Inspiration is an obvious unknown in that it is the answer to all questions, a simple and tiny secret that each and every one of us carries within. Knowing ourselves and how to connect with the world and the energy that surrounds us could ultimately lead us to unveiling life’s mysteries.
The codes have been set. Our actions tend to be determined by a law and order that was designed by some unknown entity, and we are surprised and shocked when another person steps out of line, or acts unconventionally. We follow this order without asking why: we exist before thinking. Has anybody really understood what it means to think before existing?
From here on out, if the secret is within ourselves, and it’s our inner voice that triggers the way we act, I ask myself “shouldn’t we be true to ourselves and take risks in order to be loyal to who we think we are?”
Ludwig van Beethoven and Nelson Mandela were able to do this. They responded to their restless spirit, broke boundaries in response to their inner voice which led them to achieve incredible things. They swam against the current, thought outside of the box, and never looked back.
There is a different, more free path we can take, let’s work on steering ourselves towards it. Finally, are we heading where we want to go, or are we going where we think we’ll be loved?
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VERSIÓN EN ESPAÑOL
El 2 de agosto de este año, el gobierno boliviano anunció la clausura escolar de todos los institutos educativos del país a causa de la pandemia. Estos eventos, a nivel global, hacen hincapié al hecho de que la crisis sanitaria no es la única crisis que estamos viviendo. También existe una crisis de educación. Momentos cruciales en los años formativos de los niños se llenan con clases virtuales, ambigüedad y confusión mientras que profesores, institutos y gobiernos, tratan de encontrar soluciones para sus estudiantes. Muchos niños bolivianos no tienen el privilegio de poder acceder al internet y la tecnología fácilmente, por ejemplo. Todos los niños merecen acceso a la educación, poder aprender y tener las mismas oportunidades.
La crisis sanitaria ha resaltado algunas de las peores y más arraigadas fisuras de la sociedad, mostrándonos lo lejos que estamos de llegar a tener una educación ecuánime. Si bien la educación basada en un plan de estudios es esencial, y se debe encontrar soluciones para acomodar a los estudiantes lo antes posible, nosotros también sentimos la urgencia y necesidad de abordar la crisis educativa. Estamos aquí para, de alguna manera, llenar un vacío y brindar una forma alternativa de realización para aquellos de nosotros que nos sentimos desanimados por el estado de la educación. Nuestra solución temporal a la crisis del aprendizaje es la inspiración.
¿Qué inspira tu vida diaria? Un buen libro, una canción motivadora, una película poderosa, una obra de arte, tecnología o la humanidad? Modelos a seguir que buscamos para inspirarnos con sus historias de éxito, resiliencia, valentía y desafío. Estas personas no solo nos permiten sentirnos inspirados por sus acciones, sino que nos hacen actuar sobre esa inspiración para crear y contribuir a la sociedad de la misma manera que ellos lo han hecho. La inspiración es cíclica por naturaleza: nos une a todos en una cadena interminable de encontrar y emanar inspiración. Aunque algunos de estos modelos a seguir pueden no ser educadores, en el sentido tradicional, nos brindan valiosas lecciones de vida y una fuente alternativa de educación que va más allá del plan de estudios nacional.
Dedicamos nuestra edición 109 de Bolivian Express a historias inspiradoras contadas por bolivianos. Dentro de estas páginas (ahora digitales), podrás leer sobre maestros, innovadores tecnológicos, músicos, atletas, activistas e intelectuales. Mientras que los estudiantes de todo el mundo están encontrando formas de superar los desafíos que presenta la crisis educativa en curso, estos narradores han dado un ejemplo al desafiar todas las probabilidades y sobrevolar los obstáculos que se presentaron frente a ellos. El racismo, la homofobia, el sexismo, la discriminación y la discapacidad no les ha impedido alcanzar sus objetivos, lo que los convierte en modelos a seguir por derecho propio. Si estás buscando inspiración y esperanza durante estos tiempos sin precedentes, has venido al lugar correcto.
Editorial continúa...
Cogito ergo sum
La virtud está en reconocer el momento de inspiración, y esperar pacientemente su curso natural.
Cuando el filósofo Aristoteles anunció al mundo que la tierra no era plana, imagino un pánico entre voces corriendo por sus alrededores, un momento de sorpresa agitaba a las masas que no concebían una idea distinta dentro de un preconcepto difícil de reprogramar en sus cerebros. El pueblo había guardado de manera tan profunda una idea, que no era necesario preguntarse por qué se había acomodado allí. Y así, en un momento de inspiración, una voz interna, iniciaba una nueva fase para la existencia humana; se generaba un cambio de pensar; algo en el aire se removía.
Esta pieza de ideas escritas, relata, como base del argumento; la inspiración, y se pregunta; ¿Cómo es que personajes como Nikola Tesla y Pablo Picasso cambiaron el destino de la historia, y escribieron un capítulo fundamental en nuestras vidas?
Una incógnita obvia por el hecho de ser la respuesta a todas las preguntas, un simple y pequeño secreto que cada uno de nosotros lleva dentro. Conocernos y saber conectar con el mundo y la energía que nos rodea, podría llevarnos a revelar el misterio.
Los códigos están establecidos, tendemos a actuar según una ley y orden inventado por alguien/alguno, para sorprendernos y preguntarnos dramáticamente por qué nuestro vecino no actúa tradicionalmente, encaminado en ese invento de alguien/alguno: existiendo antes de pensar. ¿Hay individuos que han entendido verdaderamente que el pensar, viene antes que el existir?
Ahora y para continuar, si el secreto somos nosotros, y es nuestra voz interior la fuente de reacción a nuestros actos, ¿no deberíamos ser fieles a la misma, y arriesgar momentos por ser fieles a quien creemos ser?, me pregunto.
Beethoven y Mandela lo hicieron (respondieron a su espíritu inquieto), rompieron esquemas al responder a su voz interior, misma que los llevó a hacer cosas de alta calidad, remando contra la corriente, pensando fuera de la caja, moviéndose hacia adelante.
Existe un canal abierto, trabajemos en sintonizarlo.
Finalmente ¿Vamos hacia donde queremos, o hacia donde somos queridos?
Photo: Iván Rodríguez
ENGLISH VERSION
The Plurinational State of Bolivia has a Political Constitution that recognises sexual and reproductive rights and prohibits and punishes all forms of discrimination based on sexual orientation and gender identity. This constitutional framework has been reinforced through different regulations such as Law 045 on the fight against Racism and all forms of discrimination, which reinforces sanctions for discrimination, classifying homophobia and transphobia as punishable offenses. This is accompanied by Law 070 ‘Avelino Siñani and Elizardo Pérez’ on education, which states that everyone has the right to receive education at all levels in a universal, productive, free, comprehensive and intercultural manner, without discrimination.
This normative context would allow the construction of a solid policy of education for comprehensive sexuality, but upon observation, there is an absence of educational programmes in the national curriculum and a lack of teacher training that allows for the implementation of this policy which prioritises human rights, a respect for sexual diversity and gender identity. This absence not only violates the right to sexual education, but also affects other rights, such as identity, the right to health, integrity, personality, to equality and freedom. Therefore, this highlights the importance of making the role of education visible in the processes of the construction of identities and sexualities within the population, since they form an essential part of people's lives.
The civil society, women's organisations, the LGBTI community, and youth organisations have expressed their concern, in various spaces and at various moments, on the absence of sex education. Due to their conservative stance, the Ministry of Education doesn’t allow open spaces of dialogue to discuss policies for comprehensive sex education. These policies promote learning systems based on respect and the recognition of people for their sexual orientation and gender identity, thereby preventing and eliminating sexist, homophobic and transphobic violence against LGBTI students.
The LGBT movement in Bolivia, alongside other movements, has been drawing up proposals on the need to promote comprehensive sexual education that is inclusive, emancipatory, egalitarian and respectful of sexual diversity and gender identities. Many of these proposals focus on underlining the importance of decolonising the body of hegemonic and conservative influences. Currently, the movement is focusing on the educational field, where most discrimination and exclusion happens. One of the most direct expressions of this discrimination is through harassment or bullying, which is the repeated physical, verbal or psychological abuse that occurs between schoolchildren, which can occur over time.
Evidence of homophonic discrimination is not only seen in Bolivia but also worldwide. UNESCO’s approach to dealing with this problem involves asking nations to urgently address violence motivated by homophobia and transphobia in education, due to the high rates of school violence towards sexual orientation and gender identity. Around the world, close to 80% of the LGBT community have suffered violence in the educational system. In the case of transgender people, almost 50% drop out of education early because they have suffered discrimination or violence due to their gender identity. These statistics are alarming.
One of the most discriminated against minorities are the transsexual and transgender communities. On 21 May 2016, Law No. 807 on Gender Identity was ratified, which initially demonstrated its support and guarantied the rights of the entire population without discrimination, under equal conditions. Since then, the law allows for the procedural change of name, sex and photograph of the transsexual and transgender individual in all public and private documentation linked to their identity, allowing them to fully exercise their right to change their gender identity. This was a significant step in the right direction, but unfortunately, a few months after its ratification, the law was contested by conservative groups who used the Plurinational Constitutional Sentence 0076/2017 to deny its implementation, which took away the fundamental rights of transsexual and transgender people.
There are pending policies to claim specific rights for the Trans population, especially the right to form a family and the right to access education. The Ministry of Education must enforce its regulations in accordance with the requisites of Law No. 807. In addition, they must provide training for public servants in general, and teachers on the contents and scope of this norm as to not prompt violations or omissions to the rights of these people. In the past, this minority has been excluded, discriminated against and segregated both within their families, the educational system and at their workplaces. Almost 95% of the trans population in our country practices prostitution or sex work because they have no other economic alternative. Prostitution is another form of oppression and exclusion, especially for trans women who, for the most part, have not even managed to complete primary education.
Considering all of these problems, we must continue working and join forces to reduce these inequality gaps. We can do this by focusing on human rights, that allow us to overcome and prevent violence against women and LGBTI people, and adverse political activism that many of our organisations have been promoting. We must continue to monitor public policies, denouncing policies that represent setbacks to the historical achievements of our society. In this sense, we must strengthen dialogue and coordination between different social sectors. Finally, we should continue monitoring compliance with educational policies within the framework of the Sustainable Development Goals (“Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS 4” in Spanish) and the 2030 educational agenda, which promises to “guarantee an inclusive, fruitful and quality education and promote lifelong learning ”.
We demand a comprehensive sexuality education so that no one is left behind.
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VERSIÓN EN ESPAÑOL
El Estado Plurinacional de Bolivia cuenta una Constitución Política del Estado que reconoce los derechos sexuales y derechos reproductivos y prohíbe y sanciona toda forma de discriminación por orientación sexual e identidad de género, este marco constitucional ha sido reforzado por distintas normativas como la Ley 045 de lucha contra Racismo y toda forma de discriminación, que refuerza la sanción por discriminación, tipificando Homofobia y transfobia como delitos sancionables. A esto acompaña la Ley 070 de educación “Avelino Siñani y Elizardo Pérez” que plantea que toda persona tiene derecho a recibir educación en todos los niveles de manera universal, productiva, gratuita, integral e intercultural, sin discriminación.
Este contexto normativo, permitiría construir una política sólida de educación para la sexualidad Integral, pero al analizar la aplicación en el sistema educativo, evidenciamos una ausencia de programas educativos y de formación de maestros/as que permitan una implementación de la política con un enfoque en derechos humanos y respeto a la diversidad sexual e identidad de género, con esta ausencia no sólo se violenta el derecho a la educación sexual, sino a otro derechos, como a la identidad, el derecho a la salud, a la integridad, a la personalidad, a la igualdad y a la libertad. Por ello, la importancia de visibilizar el papel de la educación en los procesos de construcción de las identidades y sexualidades de la población, ya que integran aspectos esenciales de la vida de las personas.
La sociedad civil, organizaciones de mujeres, población LGBTI, organizaciones de adolescentes y jóvenes hemos manifestado nuestra preocupación en diversos espacios y momentos ante la ausencia, pero el carácter conservador del Ministerio de Educación, no ha permitido abrir espacios de diálogo para discutir sobre una política de educación para una sexualidad integral, que promueva sistemas de enseñanza basada en el respeto y el reconocimiento de las personas por su orientación sexual e identidad de género, que prevengan y eliminen la violencia sexista homofóbica y transfóbica contra estudiantes LGBTI.
El movimiento TLGB de Bolivia ha venido planteando propuestas con otros movimientos sobre la necesidad de promover una educación sexual integral que sea inclusiva, emancipadora, igualitaria, que respete a la diversidad sexual e identidades de género, subrayando la importancia de la descolonización del cuerpo de esa mirada hegemónica y conservadora. En la actualidad es en el ámbito educativo es dónde existe más situaciones de discriminación y exclusión, una de las expresiones más directas de esta discriminación es el acoso o “bullying”, que es el maltrato físico, verbal o psicológico que se produce entre escolares, de forma reiterada y puede darse a lo largo del tiempo.
Esta evidencia no solo es en Bolivia sino a nivel mundial, por ello el planteamiento de la UNESCO, que insta a los Estados de manera urgente abordar la violencia por homofobia y transfobia en la educación, por los índices de violencia escolar por orientación sexual e identidad de género. En todo el mundo, cerca del 80% de la comunidad LGBT ha sufrido violencia en el sistema educativo y, en el caso de las personas trans, casi el 50% deja el sistema educativo por haber sufrido discriminación o violencia por su identidad de género. Esos datos son alarmantes.
Uno de los sectores más discriminados es la población transexual y transgénero, para contextualizar, el 21 de mayo de 2016 se aprueba la Ley No 807 de Identidad de Género, que inicialmente demostró su vocación de respeto y garante de los derechos de toda la población sin discriminación y en igualdad de condiciones, ya que establece el procedimiento para el cambio de nombre, dato de sexo e imagen de personas transexuales y transgénero en toda documentación pública y privada vinculada a su identidad, permitiéndoles ejercer de forma plena su derecho a la identidad de género. Lo que significó avances significativos, pero pasado unos meses esta Ley, fue impugnada por grupos conservadores que a través de la Sentencia Constitucional Plurinacional (SCP) 0076/2017, retrocedieron en su implementación, negando derechos fundamentales de las personas transexuales y transgénero.
Entonces existen tareas pendientes para reivindicar derechos específicos de la población Trans, especialmente sobre el derecho a formar una familia y el derecho a la educación, debiendo el Ministerio de Educación, poner en vigencia sus reglamentos conforme a lo dispuesto por la Ley N° 807. Además de capacitar a los servidores públicos en general, y a maestros, maestras sobre los contenidos y alcances de esta norma para no incurrir en vulneraciones u omisiones a los derechos de estas personas que históricamente han sido excluidas, discriminadas y segregadas tanto en sus familias, como del sistema educativo y el sistema laboral. Casi el 95% de la población trans en nuestro país ejerce la prostitución o el trabajo sexual porque no tiene otra alternativa. Siendo la prostitución una forma de opresión y exclusión especialmente de las mujeres trans, que en su mayoría no han logrado ni siquiera terminar la educación primaria,
En este escenario, debemos seguir trabajando y aunando esfuerzos para disminuir estas brechas de desigualdad, apuntando a los derechos humanos que permitan superar y prevenir la violencia contra mujeres y personas LGBTI, en un escenario adverso es muy relevante el activismo político que muchas de nuestras organizaciones sociales venimos impulsando. Debemos continuar haciendo un seguimiento a las políticas públicas, denunciando las políticas que representan retrocesos en las conquistas históricas de la sociedad civil. En ese sentido, debemos fortalecer el diálogo y la articulación entre distintos sectores sociales, con miras a darle seguimiento al cumplimiento de las políticas educativas en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS 4 y la agenda educativa 2030, que promulga “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promueve un aprendizaje a los largo de la Vida”.
Para que Nadie quede atrás, exigimos una Educación Sexual Integral.
ENGLISH VERSIÓN
The app that allows people to learn and revive the indigenous languages of Bolivia whilst having fun
The app 'Lenguas de Bolivia' was launched in April 2019 and is the product of a team of multidisciplinary Bolivian experts. It was formed and funded by the Organisation of Ibero-American States (OIS) in Bolivia. The app was developed as part of the ‘Campus de TIC's y Lenguas Originarias' project, which sought to take advantage of the capacity and potential for using digital technologies for the documentation, storage, dissemination and interaction of indigenous languages. In addition, as of 2009, the state has officially recognised the 36 native languages of the country.
The systematic incorporation of native languages in the national curriculum occurred thanks to the 1994 'Ley de Reforma Educativa' (Law of Education Reform) which opened up a space for bilingual intercultural education (BIE) in rural areas. Since 1983, national literacy programmes which worked with Aymara and Quechua, such as the ‘National Service for Literacy and Popular Education’ (‘SENALEP’ in Spanish), have been in place. More recently, the 'Yo Sí Puedo' (‘I can do it’) programme incorporated Guaraní as well. Due to these efforts, the country declared itself illiteracy free in 2008.
Despite the state initiatives mentioned above to aid the survival of native languages (to increase the number of speakers of a language), census data taken from the National Institute of Statistics (NIS) indicates that these languages find themselves in a process of alarming decline, adding to its loss and disappearance. A retrospective analysis of the situation in one of the languages without any apparent problems, Aymara (in the second row of the graph, see Fig. 1 on Pg. 37), highlights this issue.
According to data from the 2012 Census in Bolivia, 18% of the population is Quechua speaking, 11.1% Aymara, 0.6% Guaraní, and the remaining 0.6% represent the other 33 indigenous languages. By all means, this is an alarming situation. Therefore, if we consider the case of Aymara, the most widely spoken language, we could be looking at a loss of almost all of the other languages in years to come.
If we ask ourselves “what is lost when a language disappears?”, a multitude of reasons come to mind. The use of language has permitted human beings to coexist and progress in society, that is to say, to understand one another, build knowledge and solutions of all kinds, to respond to humanity’s needs and aspirations. Languages allow us to codify all of these elements, they allow us to be who we are and construct our identity. Multilingual people are more adaptable to different socio-cultural contexts. There are many reasons why we should preserve our indigenous languages.
For these reasons, the team that organised this project saw that it was important to safeguard and promote these 36 official native languages in a playful manner. It all started with a catalogue of all of the methods that had been produced for learning the indigenous languages of the country. Many of these methods had a technical-linguistic orientation (primarily for linguists), very few were centred around support in language teaching and there were no self-learning methods in the catalogue. Furthermore, most of the texts lacked audio material that would help with the language learning process and the teaching style rarely considered idiomatic characteristics of the indigenous language. These issues limited the phonetic comprehension and an appreciation of the oral qualities of the language.
‘Lenguas de Bolivia’ is an attempt to provide the tools for learning our native languages in a relevant and effective way. In its design, the use of audio in the teaching process is fundamental, given that to learn a language, the ear must first be trained to understand new sounds. In addition, exercises have been designed to last the perfect amount of time as to retain the attention of the learner. Another key element that makes the app stand out is its meticulous layout of exercises that facilitates the maximum retention of words and phrases. The playful interactions in these teaching sessions are based on small challenges which users have to complete to move on. The information system that is behind the application ensures optimal progressive learning that balances the development of linguistic capacities, listening comprehension, reading comprehension and written expression.
Learning a language, in this case, is not only achieved through what the app offers, but also through the discipline and perseverance of the user. To date, almost 20,000 registered users are learning one of the five available languages: Aymara, Quechua, Guaraní, Uru-chipaya and Mojeño-trinitario. In some cases, users have excelled in learning three languages at the same time. On top of everything, ‘Lenguas de Bolivia’ is completely free.
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VERSIÓN EN ESPAÑOL
La aplicación que ayuda a aprender y revitalizar los idiomas originarios de Bolivia de manera divertida
La aplicación ‘Lenguas de Bolivia’, fue lanzada en abril del 2019, y es producto del trabajo de un equipo multidisciplinario de profesionales bolivianos conformado y financiado por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) en Bolivia. Se desarrolló como parte del proyecto “Campus de TICs y Lenguas Originarias”, que buscó aprovechar la capacidad y potencialidad de registro, almacenamiento, difusión e interacción de las tecnologías digitales para las lenguas indígenas. Además, desde el 2009, la Constitución Política del Estado reconoce como oficiales a las 36 lenguas o idiomas originarias del país.
La incorporación sistemática de los idiomas originarios en la educación boliviana se produjo gracias a la Ley de Reforma Educativa, de 1994, a través de la educación intercultural bilingüe (EIB) para el área rural. Paralelamente, se implementaron programas nacionales de alfabetización desde 1983, como el caso del SENALEP (Servicio Nacional de Alfabetización y Educación Popular) que trabajó con los idiomas aymara y el quechua; y, más recientemente, el Programa “Yo sí puedo”, que incorporó adicionalmente el guaraní; este esfuerzo final permitió al país declararse como territorio libre de analfabetismo en 2008.
A pesar de los mencionados esfuerzos estatales para garantizar la vitalidad numérica de las lenguas originarias (aumentar la cantidad de hablantes), los datos censales del INE (Instituto Nacional de Estadística), indican que se encuentran en proceso de disminución alarmante, tendiente a la pérdida y desaparición. Un análisis retrospectivo de esta situación en uno de los idiomas aparentemente sin problemas: el aymara (en segunda posición del gráfico en la página 37), muestran esta problemática.
Según los datos del Censo 2012, en Bolivia el 18% hablaba quechua, el 11,1% aymara, 0,6% guaraní y el 0,6% el resto de los 33 idiomas originarios. A todas luces una situación preocupante. Por ello, si consideramos el caso del idioma aymara, que podría ser clasificado como “fuerte” en número, las previsiones de vitalidad de los demás idiomas minoritarios genera una alerta sobre su riesgo de desaparición.
Si nos preguntamos ¿Qué se pierde cuando desaparece un idioma? Sin duda alguna aparecerán muchas razones para preservarlo. El uso de los idiomas ha permitido a los seres humanos poder convivir y desarrollarse en sociedad, es decir entenderse entre sí, construir conocimientos y soluciones de toda índole, para dar respuesta a sus necesidades y aspiraciones o proyección. Los idiomas permiten codificar todo ello, permiten ser lo que somos y caracterizar nuestra identidad. Las personas que más idiomas saben pueden desarrollarse de mejor manera en contextos socioculturales distintos. Hay muchas razones...
Por lo indicado, el equipo que encaró el proyecto vio que era importante resguardar y promover el aprendizaje lúdico de los 36 idiomas originarios oficiales del país. Para lo cual se comenzó con inventariar todos los métodos que se produjeron en lenguas originarias en el país. Se identificó que muchos tenían una orientación técnico-lingüística (sólo para la formación de lingüistas), muy pocos estaban orientados como apoyo para la enseñanza de idiomas y no existían métodos de autoaprendizaje. Además, la mayoría de los textos carecía de audios que pudiesen acompañar el aprendizaje de los idiomas identificados y la didáctica de enseñanza raras veces consideraban las características propias del idioma originario. Lo cual limitaba la efectiva aprehensión de la fonética y de la composición oracional en el idioma.
Lenguas de Bolivia es un intento de dar una respuesta pertinente y efectiva a las necesidades de aprendizaje de los idiomas o lenguas originarias del país. En su diseño se consideró que fundamentalmente deberían usarse audios para el aprendizaje de cualquier idioma, ya que para aprender un idioma primero se debe “educar” al oído, para comprender los diferentes sonidos. Además se deben dosificar en cantidades que no sobrepasen el interés de aprendizaje del idioma, a pesar de su dificultad inicial de retención. Otra de las claves que diferencia a la aplicación es el inteligente ordenamiento de ejercicios que permiten verificar la retención de las palabras o frases que se aprende. La interacción lúdica que se desarrolla en las sesiones de aprendizaje está basada en pequeños retos que pueden ser superados progresivamente por los usuarios. El sistema de información que está detrás de la aplicación permite garantizar un óptimo aprendizaje progresivo que equilibra el desarrollo de las capacidades lingüísticas de comprensión auditiva (escuchar), comprensión lectora (leer) y expresión escrita (escribir).
El aprendizaje de un idioma, en este caso de las lenguas originarias de Bolivia, se produce gracias a lo que la aplicación ofrece, pero también a la disciplina y perseverancia del usuario. Hasta la fecha, casi 20 mil usuarios inscritos están aprendiendo uno de los 5 idiomas disponibles: aymara, quechua, guaraní, uru-chipaya y mojeño-trinitario. En algunos casos, los usuarios aprenden hasta tres idiomas a la vez de manera perseverante. Además es gratis.
Photos: Pablo Vargas
ENGLISH VERSION
We’re a musical duo that primarily rose from the need to musically express and defend ourselves as “indigenous scum”, as we are commonly, derogatorily called. We will introduce ourselves:
Eber Miranda was born in El Alto and is one of the pioneers of Aymara rap in Bolivia. He started writing lyrics back in 2003, during the events of the ‘Black October Massacre’ and the ‘Bolivian Gas War’, which took place in the city of El Alto. An example of his politically charged lyrics on these events reads, “El Alto is in mourning because of f*#king Goni...”. In 2005, as part of the group ‘Wayna Rap’, he recorded songs in Aymara and Quechua, some of which were criticised for mixing Andean languages and folkloric instruments with rap. However, his music also opened up doors and a chance to leave Bolivia to present his work in Venezuela and Denmark, as well as in other countries. In the year 2012, Miranda, alongside others, created the group ‘Nación Rap’, producing various singles and audiovisual material which were fusions of folkloric Andean tunes and urban music. In his free time, he is devoted to Andean gastronomy and teaching Aymara.
In the same year that Miranda started writing lyrics (2003), Carlos Macusaya, who was also born in El Alto, starting going to Plaza de los Heroes (Hero's Square) - which is located in the centre of La Paz - where political debates were being held and the book La revolución india (The Indigenous Revolution) by Fausto Reinaga was being sold. During this time, his Indianista militancy began and he carried these ideas through to university, where, in 2009, he set up the group ‘MINKA’, alongside other students. A couple of years later, he started writing articles and essays relating to identity issues, racism and power. In 2014, he published his first book titled Desde el sujeto racializado. Consideraciones sobre el pensamiento indianista de Fausto Reinaga (A Racialized Subject. A Review of Fausto Reinaga’s Indianist Ideology). He started learning how to play Andean instruments in urban music and has performed alongside Alberto Café, DJ Santy and 3600. Macusaya has been on the music scene since 2018. He has also been a member of a group of Aymara intellectuals called ‘Jiccha’ since 2019.
We met whilst being students at the Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) in La Paz. We would take part in activities based around reclaiming identity, culture and such. We shared a lot of common interests and we were linked through our relationship with what is generically referred to as “indigenous movements”.
We started producing music together recently, in 2019. Last year, on the 31st October, we released the single “The Arrival of the Souls”, a song which is based on a traditional Aymara prayer which is made during the festivities of Todos Santos (All Saints). The song is accompanied by a synchronised background tune and Aymara and Spanish lyrics. In November, when the wiphala was burning and when the Sacaba and Senaka massacres took place, we rapidly released a song which mixed jach’a sikus, dubstep and a political plea in Aymara. This single is called “Praise the wiphala”.
This year we have released two singles, one of which is titled “The Dreamer”, and it is our adaptation of one of Grupo Iberia’s greatest hits; the other song is titled “Aymara Pride”, in which another duo of rappers named ‘Tinta Urbana’ feature.
On the other hand, we are not worried about defining ourselves musically. We do not like to only stick to one specific music genre. We experiment and learn as we go along. What we have done and want to continue doing is expressing ourselves, in some form or another, as so-called “indigenous scum”. If you were to go to a party in a village or simply take a walk through a market, you’ll notice that you are surrounded by fusions of modernity and history. As we see it, the music that we make is one of the many ways of expressing this contrast that makes us who we are.
We are, however, aware of the fact that, in many cases, we go against the grain when it comes to dominant ideas on issues relating to indigenous identity. In many fields, particularly those that are centred around art, it is believed that indigenous culture is frozen in time and untouched by modern influences. Many will only accept something as authentically Andean or indigenous if it is “culturally virginal”. Indeed, what we do and what so many other people have done, our fathers and grandfathers included, has nothing to do with this idea of indigenous identity nor with authenticity. Many of those who have these perceptions and demands may open doors for you as easily as they may shut them.
The songs “Praise the wiphala” and “Aymara Pride” are based on racism and the violence that occurred towards the end of last year
The content and themes explored in our music are varied because this reflects the everyday life of “indigenous scum”; life is varied for both rural indigenous communities and urban indigenous communities. We all have different motivations but we are bound by one same plight: to express the multifaceted nature of our lives as racialized subjects. This expression is inevitably influenced by the context and the situation. For example, our first song references an Andean festivity that is celebrated across the country. The songs “Praise the wiphala” and “Aymara Pride” are based on racism and the violence that occurred towards the end of last year. “The Dreamer” is always played at parties across Bolivia, but also in Argentina and Brazil - where some of these Andean communities have settled. We decided to create our own cover of this song because it forms an integral part of our moments of celebration, communality and even bitterness.
We do not rely on a big production team, or overly elaborate musical equipment, but we do what we can with what we have. Besides, we can count on the support of friends such as Pablo Vargas, who helped us produce the music video for “the Arrival of the Souls” and with some photography; and Gloria Quisbert, who made the t’ant’a wawas masks that we used in the music video. We have also collaborated with Fado Flow, from Barrio Records, and Markas Gvc. We thank each and every one of them.
We are thinking about putting together an album that experiments with rap, trap, autochthonous music, cumbia chicha and other genres. We hope that we will be able to start this project despite the current circumstances we are facing. In the meantime, you can listen to our music on Carlos Macusaya’s Youtube channel or on his Facebook page.
[https://www.youtube.com/channel/UCG3hCjlQmtQinCjoDfNsdmQ]
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VERSIÓN EN ESPAÑOL
Somos un dúo surgido, entre otros aspectos, por la necesidad que sentimos de expresar musicalmente lo que somos hoy los llamados “indios de mierda”. Si a alguien le interesa podríamos presentarnos, en un tono impersonal:
Eber Miranda nació en El Alto y es uno de los pioneros del rap aymara en Bolivia. Empezó a componer rimas desde el año 2003, cuando se dio la “masacre de octubre negro” o “guerra del gas” en la ciudad de El Alto. Entonces escribió un estribillo que dice así “El Alto está de luto por culpa del Goni p*to...”. El año 2005, siendo parte del grupo Wayna Rap, grabó canciones en aymara y quechua, las cuales, en algunos casos, eran objetos de críticas porque mezclaban idiomas e instrumentos andinos con el rap; sin embargo, su música también le abrió puertas para salir de Bolivia y presentar su arte en Venezuela y Dinamarca, entre otros países. El año 2012 conformó, junto a otros muchachos, el grupo Nación Rap, produciendo varios temas y videoclips en los que se fusiona lo andino y la música urbana. También ha dedicado su tiempo a la gastronomía andina y a la enseñanza del aymara.
El mismo año en el que Miranda había empezado a componer rimas (2003) Carlos Macusaya, que también nació en El Alto, comenzó a frecuentar la Plaza de los Héroes (ubicada en el centro de La Paz), lugar donde se desarrollaban debates políticos y se difundía el libro La revolución india, de Fausto Reinaga. En esa plaza inició su militancia indianista y llevó esas ideas a la universidad, formando el año 2009, junto a otros estudiantes, el grupo MINKA. Un par de años después empezó a escribir artículos y, después, ensayos, relacionados a problemas identitarios, racismo y poder. En 2014, publicó su primer libro titulado Desde el sujeto racializado. Consideraciones sobre el pensamiento indianista de Fausto Reinaga. Interpretó instrumentos andinos en música urbana acompañando a Alberto Café, DJ Santy y 3600. Desde el 2018 incursionó en la producción musical. Es parte del grupo Jichha desde el año 2019.
Bueno, nos conocimos siendo estudiantes de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA, La Paz) en actividades que tenían que ver con reivindicaciones identitarias, cultura y cosas por el estilo. Es decir que confluimos en ciertos espacios de interés común y vinculados con nuestras convicciones individuales en relación a lo que genéricamente se llama “movimientos indígenas”.
Empezamos a producir música juntos no hace mucho, desde el pasado año (2019). El 31 de octubre de ese año lanzamos “La llegada de las almas”, un tema que está hecho en base a un rezo aymara muy típico de la fiesta de Todos Santos, al cual le agregamos un acompañamiento o pista en base a sintetizadores y unas rimas en aymara y castellano. En noviembre, cuando se quemó la wiphala y se produjeron las masacres de Sacaba y Senkata lanzamos muy a las rápidas una mezcla entre jach’a sikus, dubstep y un alegato político en aymara. Llamamos a ese material “Jallalla wiphala”.
Este año lanzamos dos temas, uno de ellos titulado “El soñador” y es nuestra versión de uno de los grandes éxitos del histórico grupo Iberia; el otro tema titulado “Orgullo aymara”, del cual también participan dos muchachas raperas que se llaman Tinta Urbana.
Por otro lado, no nos ha preocupado definir lo que estamos haciendo musicalmente. No nos inscribimos dentro de algún género en específico. Experimentamos y aprendemos a la vez; pero lo que hemos hecho y lo que queremos hacer es expresar, en alguna medida, lo que somos hoy los llamados “indios de mierda”. Si uno va a alguna fiesta en alguna villa o simplemente se pasea por algún mercado podrá constatar que la articulación entre aspectos “modernos” y “premodernos” es algo cotidiano. En ese entendido la música que hacemos es una de tantas formas de expresar esa articulación que hace a nuestra vida misma.
El tema “Jallalla wiphala” y “orgullo aymara” tienen que ver con el racismo y la violencia que se ha ido viviendo desde finales del pasado año.
Empero, estamos conscientes de que, en muchos casos, vamos a contra corriente respecto de las ideas dominantes sobre lo que sería la identidad indígena. En muchos ámbitos, en especial en los que el arte es un tema central, se cree que la cultura indígena es algo congelado o algo que carecería de influencias externas. Incluso, muchos, para aceptar algo como auténticamente andino o indígena, exigen algo así como “virginidad cultural”. Desde luego, lo que hacemos nosotros, y muchas otras personas, así como lo que hicieron nuestros padres y abuelos, no tiene nada que ver con esa idea de identidad indígena ni de autenticidad. Claro que muchos de quienes hacen estas exigencias te pueden abrir o cerrar puertas.
Los contenidos y temáticas de nuestra música son variados porque la vida misma de los “indios de mierda” es así, variada, tanto en lo rural como en lo urbano. Nuestras motivaciones son múltiples, pero tienen un aspecto central: expresar distintas facetas de la vida de quienes somos racializados. En esto influye el contexto y la coyuntura, inevitablemente. Por ello, por ejemplo, nuestro primer tema tiene que ver con una fiesta andina que se practica en todo el país. El tema “Jallalla wiphala” y “orgullo aymara” tienen que ver con el racismo y la violencia que se ha ido viviendo desde finales del pasado año. Por su parte, “El soñador” es una canción infaltable en las fiestas que las poblaciones de origen andino llevan adelante no solo en el país, sino en otros espacios donde se han asentado, como Argentina y Brasil; por eso hicimos nuestra versión de ella, porque hace parte de nuestros momentos de celebración, de compartimiento y hasta de amarguras.
No contamos con grandes equipos de producción musical, pero hacemos lo que podemos con lo que tenemos. Además, hemos contado con el apoyo de amigos como Pablo Vargas, quien nos ha dado una mano con nuestro video de “La llegada de las almas” y con varias fotografías; Gloria Quisbert, quien hizo las máscaras de t’ant’awawas que usamos en ese video. También nos han colaborado Fado Flow, de Barrio Records, y Markas Gvc. Les agradecemos a todos ellos.
Tenemos pensado armar un disco experimentando con rap, trap, música autóctona, cumbia chicha y cosas así. Esperamos que se den las condiciones y sino, pues, habrá que forzarlas. Por lo pronto pueden oír nuestro material en el canal de youtube de Carlos Macusaya y en su cuenta de facebook.
[https://www.youtube.com/channel/UCG3hCjlQmtQinCjoDfNsdmQ]